Comparación de una clase de física en 1855 y otra clase de física en 2007.

Existió una época en que los científicos de la electricidad, hoy los llamados físicos, daban clases en las universidades para todo el publico. Una clase actual es más sistematizada, pero debe ser igual de viva para los estudiantes.

En el siglo XIX muchas personas conocían varios fenómenos de electricidad: cargar eléctricamente cuerpos, la atracción y repulsión entre ellos, entre otros. Por lo llamativo de estos efectos se realizaban espectáculos públicos, los presentadores eran grandes merolicos, se vestían elegante y llamativamente y creaban gran misterio en sus presentaciones. En su tiempo libre estos artistas estudiaban con seriedad a la electricidad, entre estos personajes encontramos al Michael Faraday. Faraday es considerado como uno de los mejores físicos experimentales de todos los tiempos, sus descubrimientos han impactado a nuestra sociedad de gran modo; por ejemplo, fue el primero en proponer un motor eléctrico, al igual un dínamo y un tipo de trasformador. En la fotografía, que se presenta abajo, encontramos una representación donde Faraday da una clase, en la navidad de 1855. Un hecho notable de esta pintura es que también se encuentra el príncipe Albert y su hijo el príncipe Edgard (futuro rey Edgard VII).

Debajo de tal fotografía encontramos la imagen reciente de un salón de clases en el Imperial Collage. El profesor actual cuenta con más herramientas para cautivar a los estudiantes: multi-medios, experimentos, entre otras cosas. Sin embargo la pasión para dar una clase, la improvisación, la sensación de misterio y magia es algo que no se encuentra en una película o en Internet. Se requiere chispa, como decimos en México: ángel, un don para hacer que un estudiante se emocione por la clase.

La diferencia entre una clase de 1855 y una actual es la experiencia y artimañas del profesor para hacer que sus estudiantes atiendan su clase.


3 comentarios:

  1. Yo soy estudiante de Física en Buenos Aires y la sensación que me da es que quizás se formalizó demasiado la forma de dar clases.
    Mientras quizás Faraday hacía una exposición más teatral que física, actualmente los alumnos van a clase para, quizás, evitar (o por lo menos postergar) la lectura del libro de física.
    Quizás falte un poco de teatralidad, no sólo con los estudiantes, sino con el público en general, para que se entienda la importancia de la investigación en las ciencias básicas, muchas veces desprestigiada, por lo menos en mi País.

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  2. Yo soy estudiante de Física en Buenos Aires y la sensación que me da es que quizás se formalizó demasiado la forma de dar clases.
    Mientras quizás Faraday hacía una exposición más teatral que física, actualmente los alumnos van a clase para, quizás, evitar (o por lo menos postergar) la lectura del libro de física.
    Quizás falte un poco de teatralidad, no sólo con los estudiantes, sino con el público en general, para que se entienda la importancia de la investigación en las ciencias básicas, muchas veces desprestigiada, por lo menos en mi País.

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  3. El problema es que los contenidos aumentaron mucho desde la época de Fraady y no hay tiempo para darlos todos si les dedica tanto tiempo y teatralidad a cada uno como en la época de Farady. Se sacrificó espectacularidad y entretenimiento por un mayor volumen de conocimientos. El precio lo paga el alumno teniendo que aportar mayor dedicación, concentración y esfuerzo.

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