Genitales, sangre y un hacha: la clase de física que salió mal para el profesor

DOS profesores del high-school en Portland, Oregon, tratan demostrar que la presión es dependiente del área de contacto. Escogen un acto clásico en los cursos de física: es peligroso, es llamativo, es claro.




Imagina tu clase del Cole o Prepa, y tu profesor favorito de ciencias se recuesta en el suelo, pone una tabla de clavos sobre su pecho, sobre ella un bloque de concreto. Luego llega otro profesor con un hacha.

En el primer movimiento, el hacha pega en una esquina del bloque, rompe un pedazo. Pero la herramienta alcanza a golpear los genitales del docente.

Ok, la demostración debe continuar.

En el segundo movimiento, el hacha rompe el bloque, pero los clavos fueron mal colocados en la tabla. Algunos se hundieron en el pecho del profesor. Un poco de sangre aparece en su playera blanca. Es hora de suspender la clase e ir a la enfermería. El profesor herido, eventualmente, estará bien. Nadie perderá el empleo, por el momento. Y las estudiantes no necesitaran mucha terapia post-traumática.

Ser profesor es peligroso.

Más si te comportas como improvisado. Aunque tengas una gran necesidad de hacer una demostración espectacular, primero hay que planear, practicar y tomar precauciones antes de intentar un acto de circo con tintes científicos.

Cómo se hace la demostración y sobrevivir.


La posición es diferente y es claro que el ejecutante debe contar con la competencia. Lo que se logra practicando mucho.

Mejorar como profesor de física requiere usar temas que enganchen a los alumnos. Pero no a costa de la salud ;)

¿Qué es lo más peligroso que realizarías por tu clase?

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